domingo 3 de enero de 2010

Johnny Flynn, Buenos Aires

Johnny Flynn - The Box // A Take Away Show from La Blogotheque on Vimeo.

viernes 1 de enero de 2010

World Air Traffic

lunes 14 de diciembre de 2009

While you are away

domingo 22 de noviembre de 2009

I'll soon be there

viernes 23 de octubre de 2009

"De qué forma debe uno vivir para ser feliz", Roberto Arlt en Aguafuertes porteñas

Me escribe un lector: "Le ruego me conteste, muy seriamente, de qué forma debe uno vivir para ser feliz".

Estimado señor: Si yo pudiera contestarle, seria o humorísticamente, de qué modo debe vivirse para ser feliz, en vez de estar pergeñando notas, sería, quizá, el hombre más rico de la tierra, vendiendo, únicamente a diez centavos, la fórmula para vivir dichoso. Ya ve qué disparate me pregunta.

Creo que hay una forma de vivir en relación con los semejantes y consigo mismo, que si no concede la felicidad, le proporciona al individuo que la practica una especie de poder mágico de dominio sobre sus semejantes: es la sinceridad.

Ser sincero con todos, y más todavía consigo mismo, aunque se perjudique. Aunque se rompa el alma contra el obstáculo. Aunque se quede sólo, aislado y sangrando. Esta no es una fórmula para vivir feliz; creo que no pero sí lo es para tener fuerzas y examinar el contenido de la vida, cuyas apariencias nos marean y engañan de continuo.
No mire lo que hacen los demás. No se le importe un pepino de lo que opine el prójimo. Sea usted, usted mismo sobre todas las cosas, sobre el bien y el mal, sobre el placer y sobre el dolor, sobre la vida y la muerte. Usted y usted. Nada más. Y será fuerte como un demonio entonces. Fuerte a pesar de todos y contra todos. No importe que la pena lo haga dar de cabeza contra la pared. Interróguese siempre, en el peor minuto de su vida, lo siguiente:

-¿Soy sincero conmigo mismo?

Y si el corazón le dice que sí, y tiene que tirarse a un pozo, tírese con confianza. Siendo sincero no se va a matar. Esté segurísimo de eso. No se va a matar, porque no se puede matar. La vida, la misteriosa vida que rige nuestra existencia, impedirá que usted se mate tirándose al pozo. La vida, providencialmente, colocará, un metro antes de que usted llegue al fondo, un clavo donde se engancharán sus ropas, y ... usted se salvará.

Me dirá usted: "¿Y si los otros no comprenden que soy sincero?" ¡Qué le importan a usted de los otros! La tierra y la vida tienen tantos caminos con alturas distintas, que nadie puede ver a más distancia de la que dan sus ojos. Aunque se suba a una montaña, no verá un centímetro más lejos de lo que le permita su vista. Pero, escúcheme bien: el día que los que lo rodean se den cuenta de que usted va por un camino no trillado, pero que marcha guiado por la sinceridad, ese día lo mirarán con asombro, luego con curiosidad. Y ese día en que usted, con la fuerza de su sinceridad, les demuestre cuántos poderes tiene entre sus manos, ese día serán sus esclavos espiritualmente, créalo.

Me dirá usted: "¿Y si me equivoco?". No tiene importancia. Uno se equivoca cuando tiene que equivocarse. Ni un minuto antes ni un minuto después. ¿Por qué? Porque así lo ha dispuesta la vida, que es esa fuerza misteriosa. Si usted se ha equivocado sinceramente, lo perdonarán. O no lo perdonarán. Interesa poco. Usted sigue su camino. Contra viento y marea. Contra todos, si es necesario ir contra todos. Y créame llegará un momento en que usted se sentirá más fuerte, que la vida y la muerte se convertirán en dos juguetes entre sus manos. Así, como suena. Vida. Muerte. Usted va a mirar esa taba que tiene tal reverso, y de una patada la va a tirar lejos de usted. ¿Qué le importan los nombres, si usted, con su fuerza, está más allá de los nombres?

La sinceridad tiene un doble fondo curioso. No modifica la naturaleza intrínseca del que la practica, y sí le concede una especie de doble vista, sensibilidad curiosa, y que le permite percibir la mentira, y no sólo la mentira, sino los sentimientos del que está a su lado.

Hay una frase de Goethe, respecto de este estado, que vale un Perú. Dice:
"Tú que me has metido en este dédalo, tú me sacarás de él"

Es lo que anteriormente le decía.

La sinceridad provoca en el que la practica lealmente una serie de fuerzas violentas. Estas fuerzas sólo se muestran cuando tiene que producirse eso de: "Tú que me has metido en este dédalo, tú me sacarás". Y si usted es sincero, va a percibir la voz de estas fuerzas. Ellas lo arrastrarán, quizá, a ejecutar actos absurdos. No importa. Usted los realiza. ¿Que se quedará sangrando? ¡Y es claro! Todo cuesta en esta tierra. La vida no regala nada, absolutamente. Todo hay que comprarlo con libras de carne y sangre.

Y de pronto, descubrirá algo que no es la felicidad, sino un equivalente a ella. La emoción. La terrible emoción de jugarse la piel y la felicidad. No en el naipe, sino convirtiéndose usted en una especie de emocionado naipe humano que busca la felicidad, desesperadamente, mediante las combinaciones más extraordinarias, más inesperadas. ¿O qué se cree usted? ¿Que es uno de esos multimillonarios norteamericanos, ayer vendedores de diarios, más tarde carboneros, luego dueños de circo, y sucesivamente periodistas, vendedores de automóviles, hasta que un golpe de fortuna los sitúa en el lugar en que inevitablemente debía estar?

Esos hombres se convirtieron en multimillonarios porque querían ser eso. Con eso sabían que realizaban la felicidad de su vida. Pero piense usted en todo lo que se jugaron para ser felices. Y mientras no se producía lo efectivo, la emoción, que derivaba de cada jugada, los hacía más fuertes. ¿Se da cuenta?

Vea amigo: hágase una base de sinceridad, y sobre esa cuerda floja o tensa, cruce el abismo de la vida, con su verdad en la mano, y va a triunfar. No hay nadie, absolutamente nadie, que pueda hacerlo caer. Y hasta los que hoy le tiran piedras, se acercarán mañana a usted para sonreírle tímidamente. Créalo, amigo: un hombre sincero es tan fuerte que sólo él puede reírse y apiadarse de todo.

Roberto Arlt

domingo 4 de octubre de 2009

Mercedes

lunes 28 de septiembre de 2009

Agua

domingo 20 de septiembre de 2009

Battles - Atlas

miércoles 16 de septiembre de 2009

Lo que dicen los muebles

En la habitación había un mueble de esos que molestan más que sirven, y como se quedó libre la cajonera pensé que igual era buena idea cambiarlo. Pero la cosa no era tan simple:

Si sacaba el mueble, más bajito y ancho que la cajonera, iba a tener que meter en algún lado los calcetines y los calzoncillos de la rejilla que colgaba de la pared (porque con la cajonera, más alta, no iba a caber). Además con la cajonera a lo mejor no se podía sacar la cama que hay abajo, en caso de que venga alguien a dormir. Me decían que estaban vaciando la cajonera para dejármela pero todavía no estaba convencido. ¿Y si me gustaba más antes?

Igual lo mejor va a ser sacar ese mueble que molesta más que sirve, y dejarlo el lunes en la calle para que se lo lleve alguien. Pienso: no estoy seguro de que la cajonera vaya a quedar mejor, puede que sea demasiado grande y la habitación ya está lo suficientemente llena… No me gusta tener el cuarto hasta arriba, aunque por otro lado en la cajonera me van a caber muchas más cosas…

Cambiar las cosas de la habitación tiene estas encrucijadas, ¿y si me gustaba más antes?, ¿y si no recuerdo cómo lo tenía? Mucho cambia un cuarto simplemente corriendo la cama un poco más a la izquierda, o poniendo el armario un poco más encajado en ese hueco.

¿La cajonera o el mueble? Las dos cosas tienen sus ventajas y sus problemas; un pequeño cambio en el paisaje del día a día suele venir bien por otro lado… ¿El mueble o la cajonera?

Me decido y cambio el mueble por la cajonera. Todos los cajones están vacíos menos uno. Hay naipes, una armónica, cassettes. En la parte de la derecha del cajón hay un montón de sobres. Los reviso. Tienen cartas viejas, alguna factura, recibos de bancos. Uno de los sobres es más gordo. Lo miro. Dentro hay unas cuantas fotos… La última, es una foto tuya.

lunes 14 de septiembre de 2009

Myowncover *high-and-dry

viernes 11 de septiembre de 2009

Señales

Una foto en una playa, un autobús con tu nombre escrito, una tienda de ropa en Galicia que diría mi abuela, un salvapantallas ajeno con un nombre de surf, una conversación que empieza y termina con lágrimas...

sábado 5 de septiembre de 2009

Boards of Canada - "Dayvan Cowboy"

Boards of Canada - "Dayvan Cowboy" from Diaspro on Vimeo.

viernes 28 de agosto de 2009

Vuelta

¿Qué es lo primero que uno hace a la vuelta?

Ponerse a planear la siguiente partida.

martes 18 de agosto de 2009

Lugares

Hoy vi un documental de Bergen, casi dos años después.

¿Qué se extraña de los lugares?

Me parece que de los lugares se extraña cómo se siente uno. Eternamente viajero, eternamente aprendiendo, eternamente lejos de casa, pero con una casa también a cuestas. Aventura en la gente que te encuentras, desafíos cada vez que doblas la esquina, cada vez que entras al supermercado a pedir algo en un idioma que no es el tuyo y que casi no entiendes. La inseguridad desaparece con cada pequeña batalla ganada, cada vez que conseguimos llegar a un lugar al que no estábamos seguros de poder llegar. Sentirse distinto también, como renacido en una marea de desconocidos para los que puedes ser quien quieras. Al recordar uno se olvida fácilmente de todas las cosas malas, esas que no aguantábamos, esas que al final se convirtieron en rutina… una rutina de la que escapamos para poder llegar hasta aquél lugar, que acabó convirtiéndose en otra casa…

Eternamente viajando…

domingo 26 de julio de 2009

Don't look so sad Marina, save it for a rainy day

domingo 28 de junio de 2009

Adolescencia

No escuches a esos que discuten detrás de ti en el autobús, no veas los telediarios, no escuches las radios populares, irradiando sus radiofórmulas muertas. No te pares en la calle si te intentan convencer de algo, no hagas caso de esos que dicen que es imposible, no te creas el mundo, no cometas el error de errar en lo importante, no te metas en el mundo ni pises sus aceras, huye de lo trivial banal estúpido, de las cosas que te dicen que son importantes, no te creas lo que hay afuera de tu corazón, no pienses que ellos saben algo porque no saben nada, busca busca, busca siempre adentro tuyo, no mires a la gente ni te dejes adormecer, estate alerta, ten cuidado porque es difícil estar del otro lado del río, ten cuidado con los que te llaman de la otra orilla porque tienen miedo y lo tienen de ti, no leas los periódicos, no escuches música que no te haga llorar, no creas en lo que te dicen, salta de ese engrudo, de esa enorme pelmaza que te tiene pegado y no te deja correr, ve al lado del camino, duerme cuando tengas sueño y no dejes que te despierten, quema tu pasado, no dejes nada atrás y agárrate sólo de los que te quieren, y no los sueltes, y salta de este lado porque aquí eres quien quieres ser, tírate contra la pared una y otra vez y no mires tus heridas, no te rindas porque esa pared puede atravesarse, no escuches a los que te dicen que no, a los que dicen que no se puede, que no te contagien su miedo, no te metas en el camino, sáltalo y duerme en la cuneta hasta que te hayas encontrado, entonces vive con pasión, ama todo lo que hagas, déjate en cada abrazo, y acábate en cada deseo, porque esa es la manera en la que vivimos de este lado.

viernes 26 de junio de 2009

Genialidades como esta...

miércoles 10 de junio de 2009

Jefe!

Que pare el mundo un rato que yo me bajo

jueves 4 de junio de 2009

Lo siento

Muchísimo

domingo 31 de mayo de 2009

She gets the far-away look in her eyes

Lennon y Neil Young son los primeros recuerdos musicales (y recuerdos sin más) de una vida. Javi pregunta: ¿Algo más grande, o comparable, que ver a Neil Young? Yo respondo: Verlo a Lennon.

Una mañana de nervios, esperas, sol y playa que confluye en explosión eléctrica. Todas estuvieron, Rockin' in the Free World, Cinnamon Girl, Cortez The Killer dios mío… La cosa alcanza tal nivel de emoción que es difícil comprenderlo; el día siguiente sirve para digerirlo.

Rust Never Sleeps dice Young con 68 años y uno piensa que él sea posiblemente el único al que el óxido no ha alcanzado; definitivamente, y gracias a gente como Neil, rock and roll can never die.

Queda claro que a veces los años no son suficientes para entender la obra de Neil Young cuando en el concierto de ayer descubro una canción mil veces oída, Unknown Legend, que, como los buenos libros, de repente hace click y se muestra con toda su belleza y significado.

Hay canciones y artistas que duran décadas, y mejoran con el tiempo.

Enorme Neil.



She used to work in a diner
Never saw a woman look finer
I used to order just to watch her float across the floor
She grew up in a small town
Never put her roots down
Daddy always kept movin', so she did too.

Somewhere on a desert highway
She rides a Harley-Davidson
Her long blonde hair flyin' in the wind
She's been runnin' half her life
The chrome and steel she rides
Collidin' with the very air she breathes
The air she breathes.

You know it ain't easy
You got to hold on
She was an unknown legend in her time
Now she's dressin' two kids
Lookin' for a magic kiss
She gets the far-away look in her eyes.

Somewhere on a desert highway
She rides a Harley-Davidson
Her long blonde hair flyin' in the wind
She's been runnin' half her life
The chrome and steel she rides
Collidin' with the very air she breathes
The air she breathes.

domingo 17 de mayo de 2009

Ustedes y nosotros

Ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial

nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual

ustedes cuando aman
calculan interés
y cuando se desaman
calculan otra vez

nosotros cuando amamos
es como renacer
y si nos desamamos
no la pasamos bien

ustedes cuando aman
son de otra magnitud
hay fotos chismes prensa
y el amor es un boom

nosotros cuando amamos
es un amor común
tan simple y tan sabroso
como tener salud

ustedes cuando aman
consultan el reloj
porque el tiempo que pierden
vale medio millón

nosotros cuando amamos
sin prisa y con fervor
gozamos y nos sale
barata la función

ustedes cuando aman
al analista van
él es quien dictamina
si lo hacen bien o mal

nosotros cuando amamos
sin tanta cortedad
el subconsciente piola
se pone a disfrutar

ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial

nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual.

Mario Benedetti
(14 de septiembre de 1920, Paso de los Toros-17 de mayo de 2009, Montevideo)



viernes 15 de mayo de 2009

Quisiera ser la bombilla del mate que vos tomás

martes 12 de mayo de 2009

Roads

lunes 11 de mayo de 2009

Love Poem

Beyond watching eyes
With sweet and tender kisses
Our souls reached out to each other
In breathless wonder

And when I awoke
From a vast and smiling peace
I found you bathed in morning light
Quietly studying
All the messages on my phone

Banksy

domingo 10 de mayo de 2009

Doce segundos de oscuridad

Gira el haz de luz para que se vea desde alta mar…
Pies descalzos sobre la arena todavía templada de un día lleno de luz
Yo buscaba el rumbo de regreso sin quererlo encontrar…
Energía que vuelve y devuelve a la piel con sabor a sal
La noche cerrada apenas se abría se volvía a cerrar…
La tarde casi noche promete el sonido de las olas y nada más
De poco le sirve al navegante que no sepa esperar…
Un futuro lejos del asfalto y de los fluorescentes y de las ventanas cerradas
Pie detrás de pie, no hay otra manera de caminar…
Las manos sucias y el pelo y el césped en las rodillas
No es la luz lo que importa en verdad…
Lo que importa en verdad…
son los doce segundos de oscuridad.

Foto: Izaro Ibarra Uriarte

lunes 20 de abril de 2009

Palestina

domingo 19 de abril de 2009

El sueño del miserable

Parece ser que unas 4 o 5 personas aún no han visto el vídeo de Susan Boyle, la cuarentona desempleada de un pueblo perdido de Escocia que se ha convertido en la última sensación web. YouTube revienta de vídeos de esta cantante amateur que conmocionó a la audiencia de un reality show inglés por el enorme contraste entre sus pintas y su destreza vocal. Todos los medios se han hecho eco de la noticia, no son pocos los que buscan una explicación sociológica al fenómeno; parece que Oprah la ha invitado a su programa.

La historia de Boyle tiene todo para conmover. Desempleada de 47 años, vive sola con su gato y divide su tiempo entre la iglesia y el karaoke del pueblo. Es fea. Sufre de sobrepeso, e incluso algunos rumores señalan que tiene problemas de aprendizaje. Uno la ve y no da un duro por ella. Pero entonces se pone a cantar.

Es dudoso que los productores del programa Britains Got Talent (versión bretona de Tienes Talento) no supiesen de las dotes de Boyle antes de que subiese al escenario. En el vídeo se intuye que el montaje es intencionado; las primeras reacciones de la gente, la actitud de los jurados, la reacción de sorpresa absoluta ante los primeros sonidos que emergen de la garganta de la concursante. Pero el caso es que a medida que pasa el tiempo todo parece dar igual. La emoción, por muy preparada que esté, captura de tal forma que hasta molestan los cortes hacia el público y la inclusión de sus ahs, ohs y aplausos (que suenan un pelín exagerados). No hacía ninguna falta. Hubiese sido suficiente Boyle y su canción, exclusivamente. Ver su cara difícil, sus 47 años, imaginar su vida en un pequeño pueblo proletario escocés, y encima cantando Los Miserables (los que no entiendan inglés se pierden una parte esencial: la letra no sólo acompaña y explica a la cantante, que se convierte ella misma en personaje de la canción, sino que ayuda a estimular ese sentimiento de “sueño imposible” de los desheredados).

Todo esto está muy bien, pero es sólo un programa de televisión. Lo importante vendrá cuando no hagan falta programas de televisión para que estas cosas pasen, cuando YouTube sea capaz por sí solo de encumbrar a gente con mucho talento y nulas oportunidades, cuando ni el background ni la raza/nacionalidad sean factores tan esenciales en la vida de una persona; cuando de Somalia surja un Mozart. Las nuevas tecnología están empezando a demostrar que sí es posible que alguien sin prácticamente ningún apoyo mediático “clásico” llegue a triunfar frente a la audiencia más grande que ha existido jamás, con la sola ayuda de un ordenador, un cámara y una conexión.

En un capítulo de Makinavaja un chaval intenta atracar a Maki y a Popeye. El Maki no le da dinero sino una pistola y un sabio consejo: “Toma esta pipa. Tus enemigos son tres, a saber: los militares, la banca y los curas”. Mientras el chaval se va Popeye increpa a Makinavaja por su irresponsabilidad, recordándole que el tipo seguramente acabará muerto en un tiroteo con la policía, llevándose a unos cuantos con él. Al final el Maki le da la razón, pero se justifica: "Los pobres son como los espermatozoides, sólo llega uno, pero el que llega no veas la que lía".

El vídeo AQUÍ

miércoles 1 de abril de 2009

Otro sueño más

Viedma está en la provincia de Río Negro, y hubo un momento en que iba a ser la capital de Argentina. Alfonsín se murió ayer sin haber visto su proyecto hecho realidad.

Me acuerdo de la vez que lo vi. Había ido a Viedma para un mitin, en un polideportivo o una cancha de baloncesto o algo parecido. Me acuerdo que cuando apareció a mí se me saltaron las lágrimas, aunque tenía 6 o 7 años y no tenía la menor idea de quién era ni de lo que significaba. Lo había visto en la tele y sabía que el trabajo de mi mamá estaba relacionado de alguna manera con él; sabía que en mi barrio todos le apoyaban, y que los más chicos salíamos a pegar carteles de sus oponentes dados vuelta y con bigotes pintados. Pero poco más.

Ayer se murió Alfonsín, y algunos habrán pensado que bien ya se murió ese hijodeputa que nos vendió al menemismo y otros habrán pensado que fue el único demócrata que hubo después de los militares.

Hoy cuando vi la noticia por la mañana la cabeza se me llenó de conversaciones inacabadas e inconexas, gente puteándolo y gente vitoreándolo. Me vino a la cabeza el gesto de las dos manos sobre los hombros, me vino a la cabeza tener que darse prisa para comprar porque mañana iba a estar todo mucho más caro, me vino a la cabeza el símbolo de la UCR y el rojo.

Me vino a la cabeza sobre todo y ante todo Viedma. Viedma es una ciudad que está en la provincia de Río Negro, que pudo ser mucho y que al final no lo fue, o tal vez sí. Ayer se murió Alfonsín sin ver uno de sus sueños hechos realidad.
"Papá no podía volar", por Jorge Lanata

viernes 27 de febrero de 2009

En un par de minutos sale el sol



Instrucciones:
1- Escuchar el tema
2- Escuchar el original
3- Leer sobre Pity Álvarez
4- Volver a escuchar el tema

jueves 26 de febrero de 2009

¿Quiénes son los nerds ahora?

Estocolmo está siendo escenario de uno de los juicios más importantes para la historia reciente de la industria del entretenimiento. Un conglomerado de peces gordos del sector (Sony BMG, Universal, etc) ha llevado a juicio al sitio de intercambio de archivos P2P más importante del mundo: The Pirate Bay.

A la Bahía Pirata acceden unos 22 millones de usuarios al mes en busca de películas, música, juegos o cualquier tipo de archivo para descargarse gratis, y hace tiempo que la industria se la tiene jurada. En 2006 la policía sueca llevó a cabo una redada contra la web, confiscó sus servidores y encarceló a los responsables durante una tarde (rumores aseguran que la redada se produjo por presiones de la Motion Picture Association of America). Dos días después el sitio volvía a funcionar, esta vez con el doble de usuarios.

Tres locos de la informática se hicieron cargo en 2004 de The Pirate Bay, que desde un año antes formaba parte de La Oficina Pirata, una especie de think tank sueco que alberga entre sus filas a gente contraria a la propiedad intelectual, tal como se entiende actualmente. The Pirate Bay creció con rapidez para convertirse en el lugar predilecto de millones de personas ávidas de descargas gratuitas.

Ahora estos tres nerds son el principal enemigo de una industria del entretenimiento llena de dinero y con los mejores abogados del mundo. Pero todo el dinero del planeta no les está sirviendo de nada. La acusación lleva la casi semana del juicio haciendo el ridículo, y demostrando hasta qué punto la industria no está siendo capaz de entender las nuevas olas digitales. ¿Quiénes son ahora los nerds?

En el segundo día de juicio los abogados de los demandantes tuvieron que retirar la mitad de los cargos, ya que no habían entendido bien cómo funcionaban los protocolos de intercambio de archivos. Ayer John Kennedy, jefe ejecutivo de la Federación Internacional de Industrias fonográficas, testificó que la gente hubiera comprado cada archivo musical que obtuvo gratis a través de descargas. Y los nerds de la sala rieron.

Los nerds se ríen porque saben que el enemigo es fuerte, pero que es tremendamente ignorante y estúpido. La industria intenta, literalmente, poner verjas al campo. Creen que ganarán esta batalla, como han ganado tantas otras, a base de prohibiciones, propaganda (como esos anuncios infames donde se criminalizan las descargas) o presionando a los proveedores de banda ancha.

Los tipos como John Kennedy, que causan risa entre los nerds, llevan tiempo pensando que ellos son los dueños del cotarro. Probablemente John Kennedy de pequeño era el que siempre le hacía caso a la profesora, al que muchos pegaban y que acabó estudiando empresariales siguiendo el ejemplo de su padre. Probablemente piensa que el dinero es lo más importante que hay en esta vida, y que la mejor manera de hacerlo es pasando por encima de los demás. No entiende cómo un grupo de informáticos que casi no obtiene nada a cambio (ninguno de los responsables de The Pirate bay son millonarios) supone tal amenaza para una industria llena de tiburones como él, que han llegado a dominarlo todo por ser “los más aptos”. Kennedy no entiende, probablemente, que las cosas están cambiando, y que las nuevas tecnologías ponen en bandeja algo que a él le suena a chino: compartir. O puede que sí esté empezando a entenderlo, y por eso le jode tanto.

martes 24 de febrero de 2009

En Lam

lunes 16 de febrero de 2009

La sala de espera


La espera, el antes. El momento es siempre antes, cuando disfrutas de eso que va a llegar pero no sabes qué es. Cuando llega se acabó, la felicidad está en la sala de espera de la felicidad dijo Punset. La espera en la estación de autobús mirando llover por la ventana, la tarde en un hostal perdido rodeado de desconocidos, que dejarán de serlo por la noche; la llegada a un nuevo curso o a un nuevo grupo, sin conocer todavía a nadie.
Las posibilidades son infinitas en la sala de espera, la ocasión para desviarse del rumbo y agarrar por ese atajo que nunca pensamos que podríamos tomar. La oportunidad única de ser diferente, por una vez.
Cábalas y miedos también, pero seguridad de poder tomar cualquiera de los caminos, y certeza de que esta vez iremos por el que nunca antes nos atrevimos a ir.

domingo 8 de febrero de 2009

Un buen anuncio

El otro día me sorprendió un buen anuncio. Buscando en YouTube descubro que es una copia de un videoclip del grupo australiano Youth Group versioneando a los alemanes Alphaville. Éste es el video original, sin ninguna marca que distraiga del sentido de la canción.

martes 3 de febrero de 2009

El día de la marmota

Ayer fue el día de la marmota. Ayer Punxsutawnew Phil, la marmota más famosa de norteamérica, salió de su madriguera en este pequeño pueblo perdido entre los bosques de Pennsilvania para vaticinar cuatro semanas más de invierno. Habrá que hacerle caso a Neil Young y creer firmemente que “the winter is the best time of them all”.

Pero casi nadie sabría que ayer fue el día de la marmota (al menos casi nadie fuera de Estados Unidos y Canadá) si no fuese por esa película que se llamó en España Atrapado en el tiempo, otro genial título de esa secta todopoderosa que forman los inventores de los títulos españoles de las películas extranjeras.

Atrapado en el tiempo no es un gran título; El día de la marmota, en el original, es mil veces mejor, y no sólo porque suene mejor; es mejor porque da igual que Bill Murray esté atrapado en el tiempo (de hecho no lo está, tan sólo se está tomando el tiempo que necesita), lo importante es que ése es el día en el que comprende que el camino a seguir es probablemente el más largo, pero también el único que realmente le llevará “allí donde le están esperando”.

Groundhog day se estrenó en Estados Unidos el 12 de febrero de 1993, y a pesar de las críticas positivas y del éxito de taquilla no consiguió ser un blockbuster, y rápidamente fue relegada al mercado del vídeo. Pero algo había escondido en esa divertida parábola sobre la superación y la aceptación de los propios límites. La profundidad de su argumento no había sido del todo comprendida. Todavía.

En un artículo reciente publicado en el New York Times, el teórico literario Stanley Fish incluye a Groundhog Day entre las diez mejores películas estadounidenses de todos los tiempos, junto a clásicos como Río Rojo, Vértigo o El crepúsculo de los dioses. El American Film Institute la nombra octava mejor película de fantasía jamás rodada, y el Writers Guild of America sitúa en el 27º puesto al guión de Rubin y Ramis, en su lista de los 101 mejores guiones cinematográficos.

Como le pasa a Phil en la película, el mundo necesitó su tiempo (aunque no la eternidad) para comprender la genialidad intrínseca en esta pequeña película, que parece revelar con pasmosa simpleza lo cerca que estamos de las cosas realmente importantes.

Cualquier tarde de domingo, sin prisas, sin esperar nada de ella y a lo mejor en VHS, es probablemente la mejor manera de redescubrirla.

martes 27 de enero de 2009

La frase del día

En Bolivia más del 60% de la población apoyó hoy la reforma de la constitución que propone Evo. Casi todos los medios españoles dieron la noticia enfatizando la “confrontación” entre las dos Bolivias, una blanca y rica y otra indígena y pobre. Parecería que hay dos países enfrentados, irreconciliables, luchando a la misma altura y al mismo nivel.

Pero un rápido vistazo a la Wikipedia (tan fácil es no quedarse en la ignorancia) da una impresión distinta. No hay dos países; hay una mayoría, claramente favorable a Evo (el 67% de los bolivianos lo votaron hace tan sólo 6 meses) y una minoría blanca, muy minoritaria pero con mucho poder y apoyos, que si no fuese blanca ni con poder ni apoyos no pintaría nada.

Confrontación, desestabilización, pérdida de apoyos… conceptos que se repiten una y otra vez cuando se habla de Bolivia pero que bien pensados suenan bastante absurdos (¿en qué país europeo un partido obtiene el 67% de los votos?)

Quizás el más absurdo de todos sea el tachar todo lo que hace Evo (incluida la reforma) de “indigenista”. Hoy en un comentario de un lector de Público me dio la frase del día: “Hablar de indígenas en Bolivia es como hablar de marcianos en Marte”

sábado 17 de enero de 2009

Acción y efecto de desarraigar

El exilio es la cesación del contacto de un follaje y de una raigambre con el aire

y la tierra connaturales: es como el brusco final de un amor, es como una muerte

inconcebiblemente horrible porque

es una muerte que se sigue viviendo conscientemente.

J. Cortázar

jueves 15 de enero de 2009

Wolfgang el gañán



A veces en el VIPS hay ofertas interesantes. Libros de aviones de la II Guerra Mundial, por ejemplo, a todo color y del tamaño de un calendario, a 5 euros. En alemán, eso sí, pero las fotos son tan buenas… Suele haber también buenas ofertas en CDs, libros en otros idiomas o extraños DVDs. El otro día, mientras digería un brownie con helado de vainilla, encontré una edición especial de Amadeus con la versión del director, más calidad de sonido y además en cajita metálica. La gripe, un buen cojín en mis espaldas y un nórdico bastante abrigado contribuyeron a que pasase la mayor parte del día siguiente en el sofá, desde donde volví a asistir, anonadado, al genio de Forman.

Amadeus fue aclamada por la crítica en su estreno, nominada a 11 Oscars (de los cuales se llevó 8) e incluida en la lista de las 100 mejores películas de la historia por el American Film Institute en el puesto 53. A pesar de la rigurosidad histórica, algunos señalaron que la relación Mozart-Salieri de la peli no era del todo fiel a la realidad. Parece ser que el compositor italiano nunca fue un enemigo del austriaco, más bien lo contrario, era su gran colega e iban juntos por Viena de cañas y a comer frankfruters.

Sea como fuere, ¿importan tanto los detalles históricos, la rigurosidad en los personajes, como para quitarle el más mínimo crédito al genio de Forman? El director checo (no podías ser de otro sitio más que de Praga, la ciudad donde todo el mundo sabe de música clásica) no sólo construye un episodio histórico; la peli es un regalo a todos aquellos que aman y se apasionan con la buena música, y tienen la suerte de poder apreciarla.

Rebecca Flint Marx, de allmovie.com, señala que Amadeus es una rareza; “un film dramático hecho por gente que entendía de música tanto como de hacer películas”. Todas y cada una de las escenas en las que Salieri prácticamente llega al éxtasis con la sola contemplación (bien sea en papel o en el escenario) de la música de Mozart son geniales. Mi favorita es tal vez la escena final, en la que Amadeus le dicta el Réquiem a Salieri, sin saber que es el mismo compositor italiano quien se la encargó. De la cabeza del autor al papel, y de ahí a la realidad en la escena siguiente, el proceso creativo y la lógica musical dan lugar, casi por arte de magia, a la belleza.

Milos Forman hace especial hincapié en la contraposición de la vulgaridad de Mozart-hombre frente al genio del Mozart-compositor. Como Cortázar en El Perseguidor, el director nos habla de un autor “de la calle”, pero dueño de una obra que traspasa los límites del arte. Y es que a veces parece ser mejor saber lo mínimo posible de todos aquellos que nos hacen saltar lágrimas con melodías, o que nos dejan una enorme sonrisa en los labios después de acabar alguna novela o cuento.

Recuerdo una entrevista en la que Borges dijo que ser soldado era “una profesión honorable”. Pero por favor, Jorge Luis...

miércoles 7 de enero de 2009

Siguen cayendo bombas

En el undécimo día de la guerra contra Palestina, Israel ha matado a al menos 40 personas, entre ellas a varios niños. Las tropas israelíes bombarderon un edificio de la ONU con la excusa de que milicianos de Hamás se servían del lugar para disparar sus proyectiles. Los israelíes aseguran que mientras Hamás siga escondiéndose entre los civiles de Gaza los muertos no serán responsabilidad suya, sino del grupo palestino, algo que ni el mismo New York Times, claramente pro israelí, se acaba de creer. (VIDEO)
Otros medios, como El País, Público o Al Jazeera recogen también la noticia, de la que se hacen eco todas las televisiones, mostrando niños ensangrentados y madres desesperadas. Mientras, ni la UE ni niguna otra organización internacional condena claramente los ataques sobre la franja, aunque la ONU anunció ayer que abrirá una investigación independiente sobre los bombardeos de sus edificios en Gaza. Uno de los líderes internacionales que sí se han pronunciado ha sido Hugo Chávez, que ha expulsado al embajador israelí en Venezuela.

Alberto Arce es uno de los pocos voluntarios de una organización internacional que siguen en Gaza. Lo conocí este verano en Bilbao, donde me habló de su organización y su web, y de los esfuerzos que estaba haciendo para que la situación en Palestina pudiese ser conocida cada vez por más gente. Alguna vez me contó que se sentía un periodista frustrado, y tal vez por eso empezó a colaborar en medios como Diagonal, donde suele escribir un extenso extra sobre el conflicto árabe-israelí. Ahora su voz se está escuchando en todas partes, y nadie mejor que él, con tantos viajes a Palestina a sus espaldas, con tantas ganas y con tanto conocimiento para decir de verdad, desde donde se tiene que contar, lo que realmente está pasando.
Ole tus huevos Alberto.

lunes 5 de enero de 2009

En mi triciclo veloz ambos podremos escapar



Canción: "El oficio de ser mamá", de Macaferri y Asociados.

jueves 1 de enero de 2009

Propuestas para el nuevo año

Despertádome he este día primero con el firme propósito, una vez más, de ser más grande, sabio y mejor en el año entrante. Para ello he elaborado una lista con objetivos para este 2009, que espero haber cumplido para cuando acabe el año o para el 31 de diciembre, lo que llegue antes. Mi lista:

-Formar una banda de rock y convertirme en una estrella mediática al estilo Nena Daconte. Será suficiente con aprender dos acordes a la guitarra y repetir hasta la extenuación las melodías oídas en prestigiosas emisoras musicales, como Los 40 Principales.

-Convertirme en un reputado periodista. Para conseguirlo me propongo usar las tres "Ds" de las que hablara uno de mis profesores durante el 2008: Drama, Dinero y Diversión. Todo artículo periodístico debe poseer una de estas, o por lo menos Dinero. La veracidad y la objetividad no son condiciones indispensables.

-Convertirme en una estrella de Youtube. Aquí hay varias posibilidades: la primera, salir a la calle con un cartel que diga "Patadas en la espinilla gratis". Si logro que el video dure más de 30 segundos objetivo cumplido. La segunda, componer una canción acerca de algún fenómeno meteorológico combinado con un sabor. "Nieve de vainilla", "Niebla de melocotón", o similares.

-Apuntarme a clases de yoga. Dejarlo en el momento en que sea capaz de pronunciar la palabra ashtanga.

-Plantar un árbol y escribir un libro. No ser muy ambicioso, un bosque de robles en los fiordos noruegos y la tercera parte del Quijote serían suficientes. Posibles títulos: "El joven con la camisa a cuadros", "Danny Rotter", "Aventuras y desventuras de un ratón en el Chicago de los años 30".

-Ser capaz de superar la crisis, o al menos beneficiarme de ella. Teniendo en cuenta que la crisis no me ha afectado demasiado (estoy en crisis desde que tengo uso de razón), aprovechar mi inmunidad para convertirme en asesor financiero de las 10 empresas más poderosas del planeta. Una vez conseguido este objetivo contestar siempre el teléfono repitiendo una y otra vez "compra, compra, compra".

-Iniciar un blog tecnológico con lo último en el sector. Para adivinar las tendencias antes de que lleguen leer los últimos libros de los gurús del mundillo, como "20000 leguas de viaje submarino" o cualquier libro de H.G. Wells.

-Conseguir una invitación para entrar en Tuenti, la red social de moda. Para ello deberé: estudiar Dirección de Empresas en ESADE, usar la palabra "niña" siempre que me refiera a cualquier persona del genero femenino, dejarme el flequillo hasta la nariz y cada vez que entre a cualquier bar de Lavapies quejarme de la insalubridad y la poca clase del local.

-Aprender a tocar un instrumento, como por ejemplo el oboe, el clavicordio o el arpa. Aprenderme algunas de las canciones que se suelen pedir en las fiestas: "Sonata en fa sostenido menor" de Stravinsky, el "Rock de la cárcel" o alguna de la Penguin Café Orquesta.

-Iniciarme de una vez por todas en ese excitante deporte que siempre quise practicar: el lacrosse. Juntar dinero suficiente como para pagar un campamento de verano de lacrosse en algún buen barrio de Nueva Inglaterra, como el Bronx.

-Ejercer una profesión honesta que me permita llegar a la mayor cantidad de gente posible, con el propósito de ayudar a los más necesitados y a todos aquellos que no tienen voz a alzarse en contra de los poderosos y en defensa de sus derechos. Ejercer el periodismo hasta que la encuentre.

lunes 29 de diciembre de 2008

"I would teach my feet to fly"



It's coming on christmas
They're cutting down trees
They're putting up reindeer
And singing songs of joy and peace
Oh i wish i had a river
I could skate away on
But it don't snow here
It stays pretty green
I'm going to make a lot of money
Then i'm going to quit this crazy scene
I wish i had a river
I could skate away on
I wish i had a river so long
I would teach my feet to fly
Oh i wish i had a river
I could skate away on
I made my baby cry

She tried hard to help me
You know, she put me at ease
And she loved me so much
Made me weak in the knees
Oh i wish i had a river
I could skate away on
I'm so hard to handle
I'm selfish and i'm sad
Now i've gone and lost the best baby
That i ever had
Oh i wish i had a river
I could skate away on
I wish i had a river so long
I would teach my feet to fly
Oh i wish i had a river
I could skate away on
I made my baby say goodbye

It's coming on christmas
They're cutting down trees
They're putting up reindeer
And singing songs of joy and peace
I wish i had a river
I could skate away on

Joni Mitchell

miércoles 24 de diciembre de 2008

Un año más, vota por Chris Christmas Rodriguez para sutituir a Papa Noel en estas fiestas



martes 23 de diciembre de 2008

Clint el bueno

Cuando se trata del bueno de Clint, la subjetividad inunda todos los puntos de mi cerebro desde donde se supone deben surgir los argumentos racionales. Alguien dice: “Sí, Million Dollar Baby no está mal, pero…” e inmediatamente pienso que es un completo idiota. Oigo: “Letters from Iwo Jima se hace lenta a veces…” y debo reprimir mis ganas de usar el codo para partir narices… Clint y la objetividad son para mí como el agua y el aceite.

El otro día vi Changeling (El intercambio), la última del señor Eastwood. Va de una señora que pierde a su hijo y cinco meses después se encuentra con que le devuelven uno que no es el suyo. La Policía de Los Angeles, gravemente desprestigiada en la época (y parece que ahora también), no se puede permitir el fracaso de un episodio tan aireado públicamente, e intenta que la madre se calle la boquita y se quede con el nuevo chaval, que encima es un malcriado. Ella (Angelina Jolie) protesta y protesta, pero ni caso. El jefe de la policía es un malo maloso que le hará la vida imposible a la buena de Jolie, a quien incluso llegará a meter en un psiquiátrico. Y aquí es donde la peli impresiona más. El hecho de que alguien esté loco o no parece no tener ninguna importancia en la institución mental, donde los límites de la cordura son tan difusos que dan miedo. Todo recuerda a ese genial cuento del genial cuentista Antón Chejov, llamado La sala número seis, que explora el tema con una aparente simpleza aplastante.

He leído críticas sobre la supuesta simpleza de los personajes, la falta de grises y la falta de fuerza del guión, en comparación con las últimas películas de Eastwood. Pero como siempre los argumentos racionales escaparon de mí en el momento en el que entré al cine y asistí a un grito más (uno más en la larga lista), del bueno de Clint contra la injusticia y en defensa de todos aquellos que son más susceptibles de sufrirla. Chapeau.

domingo 21 de diciembre de 2008

Pedro Salinas - "La voz a ti debida" (III)

Sí, por detrás de las gentes
te busco.
No en tu nombre, si lo dicen,
no en tu imagen, si la pintan.
Detrás, detrás, más allá.

Por detrás de ti te busco.
No en tu espejo, no en tu letra,
ni en tu alma.
Detrás, más allá.

También detrás, más atrás
de mí te busco. No eres
lo que yo siento de ti.
No eres
lo que me está palpitando
con sangre mía en las venas,
sin ser yo.
Detrás, más allá te busco.

Por encontrarte, dejar
de vivir en ti, y en mí,
y en los otros.
Vivir ya detrás de todo,
al otro lado de todo
-por encontrarte-,
como si fuese morir.

martes 16 de diciembre de 2008

Se acabó

martes 9 de diciembre de 2008

Para ti

jueves 4 de diciembre de 2008

Jaén y sus aceitunas



Llego a Jaén a las once de la noche. Pueblo pequeño, ya casi todo está cerrado. Hace frío pero no tanto como en Madrid. Voy para la estación de autobuses, donde hay unos 15 inmigrantes con sus maletas esperando a que los echen para ir a dormir a la calle. Hablo con Said, con Mohammed y con Isas. Marroquíes, senegaleses, algún guineano. Todos con papeles, pero sin trabajo.
Este año, la recogida de la aceituna en la provincia de Jaén, una de las campañas más importantes en España, va a ser realizada por los españoles. El paro les obliga a volver al campo, de donde escaparon hace ya mucho tiempo. Los temporeros tomaron el relevo. Años y años trabajando aquí, y ahora se encuentran con que no pueden.
Viene de Lérida, de Almería, de Valencia. Vienen de otras campañas agrícolas, de la construcción, de todos esos sectores que están en crisis y ahora los escupen. Son unos 2000 en la provincia, de los que unos 500 están durmiendo al raso.
Cuando llegan a Jaén, se encuentran con la calle y un billete de autobús que la junta les ofrece para que vayan a otros pueblos a buscar trabajo. La junta bien sabe que no van a encontrar nada, lo hacen para no tenerlos a todos juntos y no crear “alarma social”.
Los albergues no dan abasto. Sobra gente por todos lados; vagan por las calles, duermen en cajeros. Los voluntarios de la Cruz Roja les atienden cada noche; les dan mantas, un saco de dormir, artículos de aseo.
El centro de recogida de transeúntes de Jaén se convierte en esta época en albergue temporal. Dan una comida por día, y tienen camas para 200 personas, que se pueden quedar un máximo de tres días. Cuando les echan se quedan durmiendo fuera del albergue, entre cartones y hogueras.
Parece ser que la crisis es la culpable. Una crisis que golpea a los de siempre, que ahora ni siquiera se pueden permitir el lujo de ser explotados.

sábado 29 de noviembre de 2008

Somewhere I have never travelled - E. E. Cummings

En algún
lugar al que nunca he viajado,
felizmente más allá de toda experiencia,
tus ojos tienen su silencio:
En tu gesto más frágil hay cosas que me rodean
o que no puedo tocar porque están demasiado cerca.

Con solo mirarme, me liberas.
Aunque yo me haya cerrado como un puño,
siempre abres, pétalo tras pétalo mi ser,
como la primavera abre con un toque diestro
y misterioso su primera rosa.

O si deseas cerrarme, yo y
mi vida nos cerraremos muy bella, súbitamente,
como cuando el corazón de esta flor imagina
la nieve cayendo cuidadosa por doquier.

Nada que hayamos de percibir en este mundo iguala
la fuerza de tu intensa fragilidad, cuya textura
me somete con el color de sus campos,
retornando a la muerte y la eternidad con cada respiro.

Ignoro tu destreza para cerrar y abrir
pero, cierto es que algo me dice
que la voz de tus ojos es más profunda que todas las rosas...

Nadie, ni siquiera la lluvia tiene manos tan pequeñas

e. e. cummings

domingo 28 de septiembre de 2008

La abeja y el oso

Había una vez un oso y una abeja que vivían en un bosque
y eran muy buenos amigos. Durante todo el verano la abeja
recogió néctar desde la mañana hasta la noche, mientras el
oso pasaba el día tumbado panza arriba en la hierba.

Cuando llegó el invierno el oso se dio cuenta de que no tenía
nada para comer y pensó: "Espero que la atareada pequeña
abeja comparta algo de su miel conmigo". Pero la abeja no
aparecía por ninguna parte-había muerto de una enfermedad
coronaria producida por el estrés.

BANKSY

domingo 14 de septiembre de 2008

No todo el mundo es un puto Napoleón

Un colchón en el suelo y un Cd en un equipo de música que te había regalado tu ex novio, con la pila llena de platos sin lavar de días metidos en tu habitación, y la ventana a la glorieta de un pueblo que se apagaba completamente por las noches…

El tacto de un nórdico sucio, libros de Historia de la Imagen en las estanterías y ninguna foto mía en el tablón…

Remordimientos pero también ilusiones, y el mundo desapareciendo en cada canción y en cada mirada…

Olor a promesa de primavera, pantalones de pijama tan sexys, y el tacto de tus jerséis alejándome de toda la mierda con la que me encontraba cuando no estaba contigo…

Comer a las cinco, cenar a las dos de la madrugada e ir a clase a cualquier hora sin ser capaz de aprender nada…

Días, semanas o meses; no existía nada, sólo el dolor de las horas en las que salía de tu portal y caminaba hasta el autobús que me traía de vuelta a una realidad que, por suerte, ya hace tiempo que diste vuelta por completo.

sábado 14 de junio de 2008

Parov Stelar - "Seven"

lunes 21 de abril de 2008

Un buen fin de semana

Un buen fin de semana puede empezar en Avenida de América. Puede seguir con una cena con lasaña de maíz y tarta de zanahoria, regada con zumos de manzanas de algún caserío en el norte. Puede que haya una bonita comida con gente que nos quiere, puede incluso que una conversación interesante con alguien que no conoces. Un buen fin de semana puede tener el viernes por la noche un concierto emocionante, inspirador de músicas, melodías y sentimientos. Puede que una canción mueva cosas adentro que sólo necesitaban un empujón…
Puede que haya juegos y más comidas ricas, y postres y helados de dulce de leche. Y puede incluso que haya un mensaje, y una llamada, y un reencuentro como casi nunca hay. Un reencuentro que provoca cascadas de lágrimas y sonrisas a partes iguales, reencuentro inevitable, inaplazable, impenetrable excepto para unos pocos. Puede que sigan charlas de madrugada en una Gran Vía lluviosa, y una noche de descanso, por fin.
Y días de paseos en el Retiro, y tardes de mate con galletitas, y noches de carcajadas alrededor de una mesa con un mantel verde. Y puede ser que la música nos acompañe, durante todo el fin de semana. E incluso puede que una canción, dentro de muchos años, nos vuelva a poner los pelos de punta, y nos recuerde que a veces hay buenos fines de semana, de esos que, tal vez, no se olvidan.

jueves 27 de marzo de 2008

De repente

Tanta prosa tanta prosa, tanta prosa tanta prosa tanta prosa tanta prosa tantas cosas tantas noticias tanta realidad tanta prosa tanta prosa tantas cosas tanta prosa tanta vida tantas cosas tanta repetición tanta prosa tanta rutina tanto día tanta prosa tanta prosa tanta noche tanta prosa y de repente…

POESÍA

domingo 2 de marzo de 2008

One Semester of Spanish - Love Song

Es la hora es la hora

jueves 28 de febrero de 2008

Growing increasingly unclear...



Erlend Øye - "Homesick"

sábado 23 de febrero de 2008

Una llamada extraña

Hoy recibí una llamada extraña. El otro día solicité el cambio de operador de móvil, y hoy me han llamado para convencerme de que no me cambiase. La operadora, después de preguntarme una serie de datos, me ha preguntado por mi nombre, y a partir de ahí me ha hablado con el tono con el que se dirige un amigo a otro que trata de convencerle de que no estudie matemáticas, ¡si a ti te ha gustado toda la vida la historia del arte!

La tía se ha tomado tan a pecho su trabajo que en momentos parecía que le estaba clavando una puñalada en la espalda a mi mejor amigo. Intentaba hacerme sentir culpable y estúpido, que creyese que lo que estaba haciendo iba en contra de mis propios intereses, que me mandaba una chiquillada. Repetía frases como “es que no entiendo por qué te cambias” una y otra vez, e intentaba descalificar los servicios de la otra operadora. ¿Cómo podía yo, que llevaba 9 años con la compañía, hacerles esta faena? ¿Cómo podía ser tan egoísta de buscar tarifas más baratas? ¿Qué clase de fidelidad sentía hacia la compañía?

Colgué sintiéndome un monstruo sin alma, capaz de vender a su mejor amigo por unos cuantos céntimos menos por minuto, después de años de servicio ejemplar, desinteresado y honesto.

Menos mal que me aseguró que si no me convencía la nueva compañía podía volver a la vieja sin coste alguno. Ahí me quedé más tranquilo.

viernes 1 de febrero de 2008

"Será que nací en el sur"

miércoles 23 de enero de 2008

Cambiando hábitos

Llevo un tiempo intentando desaprender casi todo lo que me enseñaron en la universidad. Hubo muchas cosas buenas, pero en general un mal hábito. Tengo que decir que mi carrera entra dentro de las ciencias sociales, ya que sospecho que en ciencias puras las cosas son diferentes.

Dejando de lado excepciones, mis profesores me exigían tan solo una cosa: lee los apuntes que yo doy en clase (muchas veces interpretaciones bastante sui generis de libros que ellos se habían leído, y que tendríamos que haber leído nosotros), apréndelos de memoria, y ponlo en el examen. Entiendo que éste sea el proceso a seguir en una carrera de ciencias, pero en una de letras no me parece el más adecuado.

Tuve la suerte de ir a un instituto en el que seguí una educación diferente. Me enseñaron a sacar conclusiones, a reflexionar y a analizar. Cuando llegué a la universidad tuve que desaprender, por primera vez. La cuestión ahora era repetir. Repite lo que yo digo, y ya está. No le prestes ni el más mínimo caso a la redacción, ni pongas por supuesto nada de ti mismo. (En 4º de carrera una profesora se atrevió a decir que no sabíamos redactar, ¡si desde 1º nos habíamos visto obligados a olvidarnos de la redacción!)

Una vez fui a una revisión de un examen. Había suspendido por muy poco en una materia de la que sabía bastante. Al preguntarle a la profesora sobre una de las preguntas que en mi opinión estaban bien su respuesta fue que no había puesto “aquella palabra que dijo en clase”. Intenté explicarle que la idea estaba ahí, y que estaba claro que sabía de lo que estaba hablando, pero su único recurso era volver una y otra vez a la maldita “palabra”, palabra que era un concepto amplio y perfectamente sustituible por varios sinónimos.

El proceso de desaprender que hago ahora consiste en intentar volver a analizar, a reflexionar. Intento sacar conclusiones de lo que leo, y a aprender ideas y conceptos, más que “palabras”. Cinco años fueron bastantes, espero que no me lleve otros cinco conseguirlo.

lunes 14 de enero de 2008

Lanzarote


jueves 3 de enero de 2008

"It's not going to stop until you wise up"



It's not what you thought
When you first began it
You got what you want
Now you can hardly stand it though
By now you know it's not
Going to stop
It's not going to stop
It's not going to stop
'til you wise up

You're sure there's a cure
And you have finally found it
You think one drink
Will shrink you 'til
You're underground and living down
But it's not going to stop
It's not going to stop
It's not going to stop
'til you wise up

Prepare a list of what you need
Before you sign away the deed
'couse it's not going to stop
It's not going to stop
It's not going to stop
'til you wise up

No it's not going to stop
'til you wise up
Now it's not going to stop
So just give up

Aimee Mann

domingo 30 de diciembre de 2007

Gasolinera en Camboya


Foto: Izaro Ibarra Uriarte

Si Repsol fuera a establecerse en Camboya tendría que empezar invirtiendo en botellas de agua mineral de litro y medio. No sería mala idea por ejemplo un acuerdo con Fuensanta. Cambiando el etiquetado por Repsol-Fuensanta y un pegadizo eslogan (“Dale de beber lo mejor a tu moto” por ejemplo) podrían asaltar el prometedor mercado camboyano.

Bromas aparte, así es como se ve una gasolinera cualquiera en Camboya. Justo detrás estaría el taller y el área de servicio (dos sillas de plástico para turistas, ya que los camboyano no las usan). Al lado de la gasolinera puede que haya una peluquería (una silla frente a un espejo colgado de un árbol), u otra gasolinera de la competencia.

El hecho de carecer de medios materiales no tiene por qué significar la inexistencia del sector servicios. Los servicios se ofrecen a pie de calle, o en improvisados puestos tambaleantes. A pesar de las condiciones, los trabajadores tienen siempre para ofrecerte una sonrisa. Izaro me cuenta que en Camboya la gente, aunque no tiene nada, es amable, sonriente y curiosa.

jueves 20 de diciembre de 2007

Miss Teen USA 2007

La pregunta es: "Encuestas recientes han concluido que un quinto de los americanos no son capaces de ubicar a los Estados Unidos en un mapamundi, ¿Por qué crees que esto es así?"

miércoles 12 de diciembre de 2007

Vota por Chris "Christmas" Rodriguez para sustituir a Santa este año

miércoles 5 de diciembre de 2007

¿Eres argentino? Pues no tienes acento…

El acento parece estar unido a la argentinidad más que cualquier otra cosa (exceptuando quizás la psicología). Parece que sin acento no hay argentinidad; es algo intrínseco en la idiosincrasia argentina, como los choripanes, el dulce de leche o Maradona.

Cada vez que alguien descubre que soy argentino me pasa lo mismo: Pero cómo, ¿y el acento? Y entonces me tengo que poner a explicar mis dos registros del castellano, mi historia personal, años y fechas y porquéses. La verdad es que ya estoy un poco hasta los cojones.

La gente pregunta de dónde eres, y quiere oír una sola respuesta. El nombre de un único país, ciudad o pueblo. Y en mi caso eso es imposible. Explicar de dónde soy me supone siempre un dolor de cabeza. Argentino, pero llevo mucho tiempo en Madrid; o llevo mucho tiempo en Madrid pero nací en Argentina. Elijan ustedes, a gusto del interlocutor.

Nací en Argentina y no hubo otro país en mi vida hasta mis diez años, cuando me vine a vivir a Madrid. Llevo por lo tanto muchos años viviendo en España, pero mi familia es argentina (incluidos dos abuelos españoles que vivieron toda su vida en aquel país), mi infancia es argentina, la música que me emociona viene de allí... He ido menos de lo que habría querido, pero cada vez que he estado allí me he sentido uno más. Igual que lo que me pasa en Madrid.

Llegué a Madrid de pequeño, y después de un tiempo el acento se me fue pegando. Al principio me molestaba que la gente no me entendiese (algún compañero me decía que les tratase de “tú” y no de usted, ya que por supuesto no usaba “vosotros”). Y no sé cuándo pero creo que un día decidí hablar como todos los demás, y entonces la gente empezó a entenderme sin problemas.

Pero esto era sólo de puertas hacia fuera. En casa seguí hablando como siempre (esto es, con acento argentino), y tanto fue así que los dos acentos empezaron a separarse como si fuesen dos idiomas diferentes. Empecé a diferenciar cada vez más los registros, y a saltar de uno a otro dependiendo de mi interlocutor. Algunos me llaman chaquetero, pero la verdad es que no puedo evitarlo: prefiero hablar en español con un español, y en argentino con un argentino. El acento parece crear una barrera o una diferencia en la actitud de las personas; los prejuicios y los clichés surgen entonces en todo su esplendor. Y la verdad es que me cago en los clichés.

El caso es que si me diesen a elegir no elegiría ningún sitio, y elegiría los dos. No voy a contestar una sola cosa cada vez que se me pregunte de dónde soy, porque sería mentira. Me manejo por igual en ambos registros lingüísticos, conozco bastante bien ambas culturas e idiosincrasias; en Argentina dan por hecho que soy argentino, en España no creen que no sea español.

¿Es posible ser de dos lugares a la vez? Quiero pensar que sí. ¿Por qué elegir cuando se puede tener tanto el dulce de leche como el jamón serrano?

jueves 22 de noviembre de 2007

Desde Camboya

Izaro se fue a Camboya. Está visitando a una amiga suya que vive allí desde hace casi un año. Llegó ayer, y hoy he hablado con ella un poco por teléfono.
Lo primero que me dijo fue que le estaba impresionando más de lo que esperaba. Hasta Tailandia el viaje entró dentro de lo conocido; en Camboya aparecen cosas que me cuesta creerle.
No hay asfalto en las calles, por lo que tampoco hay acera. La gente y las motos y todo tipo de vehículos forman una masa uniforme que intenta esquivarse a sí misma. No hay ningún tipo de orden ni semáforos ni nada parecido.
La gente vive en la calle. Se lavan en la calle, comen en la calle, duermen en la calle... Una alemana que conoció allí le comentó que en la India es igual, pero con mucha más gente.
Me cuenta que no ven occidentales. Van caminando y los niños las rodean y las siguen, pidiéndoles dinero, vendiéndoles algo.
Lo primero que vio hoy por la mañana cuando se despertó fue a unos cuantos niños desnutridos trabajando en la calle.
Yo la escucho pero me cuesta creer lo que oigo. Lo comprendo, pero no me lo creo. He visto muchas cosas en la tele, he leído en revistas y periódicos, pero ahora me lo cuenta Izaro. Y todo eso está a sólo unas cuantas horas de vuelo. Está ahí no tan lejos. No tan lejos de la comida que sobró hoy al mediodía, del televisor y el dvd, del ordenador, de los muebles que la gente deja para recoger el tercer lunes de cada mes en el barrio de Salamanca, de la barra de chocolate que me como sin hambre... ¿Quién se puede creer todo esto?
De repente, se me ocurre una palabra: responsabilidad.

miércoles 21 de noviembre de 2007

Crónica TV

El otro día en la sobremesa Sabi y Diego me empezaron a hablar de un canal argentino, Crónica TV, con una calidad y amarillismo tan ínfimos que realmente parecía una broma. Recordaba haber visto cosas extrañas la última vez que estuve en Argentina pero al ponerme a bucear en Youtube confirmé atónito que la realidad superaba a lo que yo recordaba. Todo en Crónica TV parece una broma. Reporteros que viven descojonándose en directo, historias surrealistas, entrevistados rayando la subnormalidad.
Aquí os dejo un video (real) en el que la reportera de Crónica cubre un accidente. La mujer no tiene el más absoluto reparo en acosar el herido que, todavía tirado en el suelo, responde con la actitud de una estrella del rock. Por último comentar uno de los titulares de la cadena: "Muertas dos personas y un boliviano", para que se vea que el racismo no es exclusivo de Europa y EEUU.
Ver para creer.

martes 20 de noviembre de 2007

Back in Spain: Primer encuentro con la burocracia española

Debo estar mal acostumbrado. He dicho cosas muy diferentes de Noruega, malas y buenas, pero desde luego siempre admiré su orden y su capacidad de hacer las cosas bien, y fácil.

Tengo que llamar al Ministerio de Educación y Ciencia para pedir unos papeles. Hasta ahí todo bien. Busco el teléfono en internet, dejo una consulta electrónica (que sospecho tardará bastante en ser contestada), y llamo. Tardo aproximadamente 10 minutos en conseguir hablar con alguien, después de llamar varias veces a un 902. Cuando por fin me atienden explico mi problema, y me pasan a otro departamento. Aquí vuelvo a esperar una rato y por fin me atiende una chica que, tras explicarle mi problema, me da el número de teléfono de la centralita. Un poco mosqueado pregunto si ella no sabe de qué le estoy hablando, y me contesta que allí (en Becas) no atienden mi consulta (sobre Becas). Cuelgo y llamo a la centralita, donde tras varias llamadas y esperas me pasan con otro sitio, donde no me contesta nadie. Al rato suena un contestador que me sugiere hacer una de dos:

1- Volver a llamar
2- Contactar con un número, que es... el primero al que llamé.

O bien estoy viviendo en un bucle donde todo se repite, o bien resulta que el ministerio es un laberinto siniestro donde es imposible que alguien te informe de lo que buscas. Nadie sabe nada, se pasan la patata caliente unos a otros, y a veces ni siquiera te escuchan. He pasado casi una hora intentando averiguar algo que estoy seguro en Noruega no me hubiese llevado más de 5 minutos. Y encima a esa gente se le paga con nuestros impuestos.
¿Puedo hacer algo? ¿Cómo me puedo quejar? Sospecho que para realizar una queja el proceso será más complejo aún que lo que estaba intentando averiguar en primer término, y que me quedé sin resolver.

domingo 4 de noviembre de 2007

Hoy

Hoy no quiero pensar historias. No quiero buscar adjetivos, no quiero descifrar mis pensamientos. Hoy no voy a escribir pensando, voy a escribir sintiendo. No quiero reflexionar sobre diferencias, no quiero racionalizar mis miedos. Hoy no voy a intentar decir nada, no voy a intentar pretender que puedo decir algo. No quiero buscar en lo más profundo de mí y sacar esas historias increíbles que puede que no haya vivido. No quiero pararme a pensar mientras escribo estas líneas, ni reflejar con estas palabras los gritos de mi corazón. No quiero releer lo que escribo ni corregir nada, ni volver atrás sobre frases mal escritas, frases inconexas, frases no puntuadas, frases sin sentido, frases repetitivas.

Hoy no voy a intentar poner en el papel lo que tengo adentro. No voy a afanarme por conseguir el verbo que busco, sólo quiero dejar que fluyan. Que fluyan mis miedos escritos en una página en blanco, mis miedos y mis alegrías de tener todo esto dentro… dentro de dónde no lo sé. La felicidad es una palabra demasiado grande para describir momentos buenos, momentos dulces sin más. Momentos en los que uno se sienta a escribir y no es capaz de decir nada, pero esas letras… parece que cobran sentido y no lo cobran, parece que dicen algo y no lo dicen, parecen. Hoy no quiero quedarme en una o dos ideas e intentar desarrollarlas, no quiero pararme a pensar si esto tiene o no tiene ritmo, no quiero ponerme nervioso con el blanco, ni corregir infinitamente lo negro. Hoy no quiero decir que estoy vivo, que me siento… me SIENTO. No voy a intentar sacar todo eso de adentro, esas cosas no se sacan. Esas cosas son para dárselas a todos aquellos a los que amas, y los que te aman. Hoy no voy a elegir verbos ni adjetivos ni historias, hoy no puedo reflexionar sobre países ni paisajes. Hoy solo voy a escribir, porque simplemente me da rabia que esta página pueda estar en blanco.

domingo 14 de octubre de 2007

Pagar por la música en directo

Parece ser que hace tiempo que grupos desconocidos ofrecen su música gratis en internet, pero ahora lo hace Radiohead. El grupo inglés no tiene contrato con niguna discográfica, y sólo ofrece su último álbum (In rainbows) a través de su página web, previo encargo, por el módico precio de: lo que usted quiera pagar. El grupo deja a los fans la decisión de cuánto creen que vale su nuevo álbum; además ofrecen una caja con edición especial del disco y dos vinilos por 40 libras. Prince regaló hace poco su nuevo álbum con el Daily Mail; las entradas para sus siguientes conciertos se agotaron en horas.



¿Nuevas formas de vender música? ¿Seguirán sus pasos otros grupos grandes y dejarán de lado a las discográficas?

La cosa es muy simple, que los que hasta ahora ganaban millones y millones a pesar de contribuir poco o nada a la obra de arte en sí (discográficas y demás intermediarios) dejen de ser los dueños y señores de la industria. La relación artista-fan, directa y sin intemediarios, se antoja mucho más rentable para ámbas partes. Claro que estos grupos se apoyan en una extensísima base de fans que compraron sus discos por las vías tradicionales, pero también sabemos que numerosos grupos se dieron a conocer por el boca a boca, cassette a cassette y ahora mp3 a mp3.

Música gratis, y ven a mis conciertos. La gente irá, porque la gente ama ir a los conciertos de sus grupos preferidos, y esto no parece que vaya a cambiar. Nuevas formas en la industria, que esperemos deje de lado definitivamente a aquellos que se lucran con el arte y el dinero de los demás.

La cosa es interesante; esperemos que funcione.

sábado 13 de octubre de 2007

Web 2.0

jueves 11 de octubre de 2007

Ventisca en Islandia

Música: Sigur Ros
video

sábado 29 de septiembre de 2007

Estados del bienestar

Estamos en septiembre y aún así hoy por la mañana al ir a abrir la cadena de mi bici la llave no da vueltas ya que está casi congelada. Eso debe significar que el invierno está otra vez con nosotros, y que lamentablemente no dio tregua. El verano no existió y el otoño es imperceptible en Bergen, así que "velkommen" otra vez lluviosa y fría estación.
Pese a todo mi cabeza sigue creyendo que estamos en otoño ya que soy hombre de crisis-de-estaciones-de-transición y éste año tampoco ha faltado.
Mientras bajaba por Klostergate hacia el centro pensaba deprimido en lo triste que estaba hoy, y aunque normalmente un rato pedaleando me devuelve la alegría hoy al meter la lleva en la cadena de mi bici no conseguí abrirla. Inevitablemente reparé en el resto de la gente a mi alrededor que sí parecía estar alegre (o por lo menos más alegre que yo), paseando despreocupadamente por el centro de una de las pocas cuidades-pueblos-grandes de este país, uno de los más ricos del mundo. Mientras pasean piensan qué van a comprar, qué van a hacer esta noche, qué ponen en el cine... Y realmente su despreocupación me causa envidia... Sí, envidia, sana o no sana, no lo sé aún, y aunque tengo la suerte de aquel 30% de la población mundial que vive en el mundo desarrollado me considero con menos suerte que un noruego medio.
Y entonces pienso: ¿Pero no se trata de eso el estado del bienestar, de hacer que la gente tenga las cosas más fáciles? Sí, pero también no consigo evitar pensar que los noruegos a lo mejor lo tienen "demasiado" fácil. Y pongo esta palabra entre comillas porque todavía no estoy seguro.
Admiro el sistema, admiro profundamente el modelo, pero también pienso, como gran parte de los extranjeros de aquí, que los noruegos están "spoiled". Malcriados, acostumbrados a esforzarse poco, a dar las cosas por hecho y a no preocuparse demasiado por nada, viviendo en una burbuja que han construido con ayuda de la suerte de haber encontrado petróleo y de espaldas al mundo... Ya está, he soltado la frase de corrido porque si la hubiese pensado no la hubiese escrito ya que es todo lo que no me gusta: simple y tópica. Y sin embargo creo que tiene algo de verdad. Por supuesto elijo este a otros modelos de más al sur, donde tus oportunidades dependen de cuánto pueda ayudarte tu familia, o de si tus abuelos te dejan para una entrada de un piso, o de si tu tío conoce a tal de cual empresa que te puede dar curro, o de si no tienes otra que apechugar y buscarte la vida como puedas.
Aquí el estado de ayuda, te escucha si necesitas algo, te provee de todos los medios imaginables para que tú sólo pongas las ganas, y ese es el problema, que a veces se ven pocas ganas... No lo sé, hoy no lo veo tan claro... Será que hoy mi estado no es del todo lúcido, y no consigo ver con claridad este estado de las cosas... O será que hoy cuando he ido a abrir la cadena de mi bici no he podido, y entonces he tenido que bajar andando, aunque me parece que esto ya lo he comentado.

miércoles 7 de febrero de 2007

Un sueño

Anoche tuve un sueño. Fue más o menos lo siguiente:

Yo estaba en un restaurante. Era un bebé y estaba en un carrito, y miraba comer a mi madre. Como no podía moverme del carrito y estaba hambriento empezaba a llorar. Debido a la ansiedad que la situación me provocaba, inmediatamente crecía hasta convertirme en un hombre gordo de unos 50 años. Salía del restaurante y me dirigía a una cabina de teléfonos. Rápidamente marcaba el número de una pizzería, y ordenaba una grande de mozzarella. Al cabo de un rato me empezaba a sonar el zapato y descubría que era un teléfono. Al atender la llamada era la pizzería, que me comunicaba que mi pizza en vez de media hora iba a tardar 20 años y cuando llegase tendría que casarme con ella. La idea de compartir el resto de mi vida con un trozo de pan con queso me causaba un ataque de pánico, y sólo conseguía calmarme después de comerme 40 kilos de gofres de un puesto cercano. Debido a que me sentía culpable decidía correr la maratón de Nueva York, aunque cuando llegué la gente en vez de inglés hablaba pakistaní y vestían todos de amarillo. Me acercaba a preguntar a un hombre cómo se llegaba al metro, y éste en vez de responderme empezaba a expulsar humo por las orejas y a balbucear una extraña poesía en esperanto. Poco a poco su cara se iba transformando en la de Harry Potter, lo cual me provocaba un horror tremendo. Al apartar la mirada descubría que ya no estaba en Nueva York sino en Alcobendas. Inmediatamente decidía poner un bar al que llamaba “Soja para todos”.
40 años después, pobre y solitario, pasaba los últimos meses de mi vida escribiendo el Quijote, para descubrir al terminarlo que alguien lo había escrito ya antes. Ante tan mala noticia intentaba suicidarme clavándome un periódico en la rodilla, pero al no surtir efecto me desanimaba y compraba un equipo de béisbol que rebautizaba “Los cucarachos de Terranova”.

Desperté bañado en mi propio sudor, así que decidí no ducharme ya que un buen baño me parecía suficiente.

miércoles 31 de enero de 2007

El viajero

No saber si se corre con ventaja o con desventaja, salir el primero y mirar hacia atrás, o ver cómo los demás te pasan y no los puedes alcanzar. Es un encogimiento de estómago hasta la garganta, llorar por olores que sólo se encuentran cada 15 años… moldear recuerdos que se expanden y difuminan/explicitan con el tiempo, porque cada vez los construimos más grandiosos. No entender una y otra vez, no entender otra y otra, y cuando por primera vez se entiende querer volver a perderse, sentir en el pecho las heladas de lo desconocido, sentir en la sangre los calores de lo recordado. Vivir yendo y viniendo y encontrando siempre, con miedo a que el miedo te atrape, el miedo a quedarse parado y que te alcancen y entonces ya no es divertido. ¿Pero entonces por qué volver a irse? Por buscar una y otra vez ese primer momento de angustia y certeza de la existencia de uno mismo, aunque sea en el dolor por dejar esa casa tan bonita… aunque un poco pequeña… siempre un aunque, porque al fin y al cabo de eso se trata, de no estar conforme en la puta vida de dios.

lunes 29 de enero de 2007

Siguiendo a Don Quijote

Tardó más de veinte años en descubrir una importante lección. Creció convencido de las certidumbres, o queriendo estarlo. Se autodefinió escépticoempíricoindividualista, despreocupado o preocupado sólo por lo útilimportante, tangible. Se rodeó de papeles pintados que creyó paisajes y construyó una realidad alcanzable con la mano. Se pensó sólo y odió casi tanto como aquel gordo de familia irlandesa en Nueva Orleáns. Derribó puentes que ni siquiera habían sido construidos para evitar llegar a ningún lado, porque ya incluso por aquel entonces intuía que había un lugar al que era peligroso llegar, un lugar donde era posible ser herido y donde las garras de los demás te alcanzaban. Temió que si no construía su molde lo suficientemente rápido al final se quedaría sin él, no podría construirlo porque sería demasiado tarde. Se daría cuenta de que todo lo que había estado construyendo no era más fuerte que un simple abrazo, o una mirada de aprobación, orgullo o cariño. Y mientras lo pensaba lo descubría, y en un par de libros, o tres, leyó cosas que de tan simples nunca habría pensado por sí mismo. Y cuando se le vino todo abajo sufrió tanto que le dolieron partes de sí mismo que ni siquiera sabía que existían, y siguió caminando porque sentado no se puede tropezar. Y entonces encontró gente y lugares donde nunca antes había mirado, y empezó a construir un nuevo molde, aunque esta vez de confianza y sueños y deseos compartidos, un material mucho más resistente. Entonces el molde fue lo suficientemente fuerte, y un día encontró una frase y fue capaz de entenderla. La frase decía: “No creas que los soñadores son incapaces de cambiar el mundo, ellos son la única cosa que realmente lo ha cambiado.” Y entonces decidió buscar a aquel hidalgo e irse con él, y no hacer caso de su verdadero enemigo que les trataba de engañar con el cuento de que los gigantes eran en realidad molinos.

lunes 4 de diciembre de 2006

La alegría de la huerta

Siempre he sido un tío bastante introvertido. La verdad, a veces prefiero estar sólo a estar con gente, y no tengo ningún problema en pasar largas temporadas conmigo mismo. Creo que la gente a veces considera esto como frialdad, y en parte puede que tengan razón. El caso es que parece ser que necesito un poco menos del contacto humano considerado como normal en una sociedad civilizada. No es que cada vez que vea a alguien andando por la misma acera que yo sienta ganas de salir corriendo, o que lleve cascos cuyas conexiones acaban en mi bolsillo (y no en el supuesto mp3) con el único propósito de evitar conversaciones no deseadas, fingiendo estar demasiado concentrado en mi música (inexistente). Nada de eso, el caso es que soy introvertido; y ya está. Pero ésta concepción que siempre he tenido de mí mismo lleva un tiempo desvaneciéndose. Según mi profesora de sociología, la idea que uno tiene de sí mismo está muy influida por la idea que los demás tienen de ti. Como consecuencia muchas veces tendemos a comportarnos de acuerdo a las expectativas que los demás tienen de nosotros. Cuando la idea que los demás tienen de nosotros es diferente a la que nosotros tenemos de nosotros mismos surge un desajuste o disonancia. La primera vez que oí esta idea me gustó; ahora lamentablemente la sufro.
Llevo poco más de un año en el país con el mayor índice de desarrollo humano del mundo, según el informe de la ONU. Para todos aquellos que no estén familiarizados con los informes de Naciones Unidas diré que el país en cuestión es Noruega. Noruega sí, país de fiordos, de trolls y cuna del esquí, flamante estandarte de lo que se considera “el estado del bienestar”. País que todos los años entrega un premio al que considera la persona más pacífica (o que ha hecho más por la paz, no sé muy bien) en el mundo (único Nobel entregado fuera de Suecia). Un país así tiene que haber superado casi todos los problemas. Cuando llegué estaba convencido de que éste era el mejor lugar en el mundo. No se me malinterprete, sigo creyendo que es un país maravilloso, pero ahora mis opiniones tienen matices.
Salí de España con la firme idea de no volver (a vivir) en mucho tiempo. Los jijis jajas, las cañitas, y el buen tiempo no fueron suficiente para retenerme en una ciudad que se me antojaba casi inhabitable. La capital del reino tiene muchas cosas buenas sí, el caso es que yo no encontraba ninguna. La mala hostia de la gente, la caras en el metro, los viajes de hora y media para llegar a cualquier sitio y una que dijo que no a una beca para ir a estudiar fuera (yo era el primero en la lista de espera) provocaron mi huida hacia el norte. “El camino del norte”, primer nombre con que se conoció fuera (en Inglaterra) a un país de vikingos, guerreros feroces que no conocían el miedo. ¿Cómo no iban a correr con ventaja en lugares más al sur, donde existía el día, y donde no había que ir enfundado en gore-tex a todas partes? Ahora entiendo por qué los vikingos se quedaron en Inglaterra, ¡sólo había que ver de dónde venían! Pero dejemos la historia aparte por ahora.
La cuestión es que me iba hacia el norte (más todavía), sin mirar atrás y firmemente convencido de que iba a un lugar mejor. No hablaré aquí de mi primera etapa en este país, en la que llevé una vida de estudiante de intercambio en país extranjero, lo cual supone casi un total aislamiento del país en cuestión (tomen nota los “convencidos” responsables del plan Erasmus, un plan para “integrar estudiantes en el espacio común europeo”). No, justo después fue cuando empezó mi verdadera experiencia noruega.

Para empezar, la gente no habla en el autobús. ¿Cómo van a hablar, si van todos solos?! Sí, la gente va sola por la vida, aunque de esto no me di cuenta hasta que volví a España y noté que le gente iba en grupos, a veces incluso de 4 o 5 personas, ¡y hasta hablaban entre ellos! Cuando uno va en el autobús en Noruega no se escucha nada, pero nada de nada. Lo bueno es que se tarda aproximadamente 20 minutos en llegar al lugar más lejano, y la gente ni te empuja, ni te pisa, ni se te cuela. Otra de las ventajas es que si el autobusero te ve venir corriendo desde lejos no se esfuerza por salir cagando leches lo antes posible, sino que efectivamente te espera, ya que en Noruega la gente no tiene como objetivo joder a los demás, por el simple hecho de joderlos. Hay un libro muy interesante en el que se clasifica a las personas en varios tipos distintos. Según el autor, alguien estúpido es aquel que hace daño a los demás, y en el proceso se hace daño a sí mismo, o bien no obtiene ningún beneficio. El tipo malvado jode a los demás para obtener beneficio para sí, pero el estúpido no sólo no lo obtiene, ¡sino que puede estar jodiéndose a sí mismo! El caso es que los autobuseros noruegos sí que te esperan, y una vez arriba del autobús es poco lo que puedes oír, y si oyes algo es seguro que es algún español, francés o italiano.
En mi primera semana en Noruega asistí a una conferencia dirigida a estudiantes de intercambio en la que la ponente sostenía la siguiente teoría acerca de la supuesta “mala educación” noruega: Cuando un noruego te da un golpe (sin querer, en un atiborrado pasillo de supermercado por ejemplo) no te pide perdón porque: (sólo una de las dos opciones es válida)
1- Es un maleducado y cree que bien te mereces ese pequeño golpe y mil y una hostias en la cara.
2- Como considera que ya ha violado lo suficiente tu esfera íntima con el susodicho golpe (el cual se “sobreentiende” que no ha sido intencionado), no quiere molestarte más con un simple “perdón”, que en términos noruegos equivale a en España entrar en la casa de un completo desconocido, sentarte en la mesa y exigir una tortilla para cenar.

Pues bien, la ponente nos quería convencer a todos, atónitos estudiantes del sur (cualquier lugar es al sur en Noruega) de que la respuesta correcta era la número 2. Ahí queda eso.
Volviendo a la disonancia, ¿por qué mi idea de mí mismo se estaba viniendo abajo? La idea que tenía de mí mismo se venía abajo porque yo, un tipo frío e introvertido en España, era en éste país un tío simpático. Hablaba en el autobús, decía perdón si tropezaba con alguien, y en general tenía una actitud amable hacia los demás. El simple hecho de decir “Hola” por las mañanas en mi lugar de trabajo parecía considerarse un detalle. Como resultado, la imagen de mí mismo que tantos años de comportarme como un subnormal me había costado construir se estaba viniendo abajo. Yo, que quería seguir siendo ese tío frío y misterioso, ese Clint Eastwood de barrio, me estaba convirtiendo en una especie de “majete”, un tío simpático; la alegría de la huerta. De nada valía ahondar en mis hábitos antisociales, para ellos mirar a la cara a alguien con quien compartes 8 horas diarias en una misma habitación era suficiente. Suficiente es musitar un “Buenos días” a las 9 de la mañana, y un “Hasta luego” a las 5 de la tarde, sin entre medias tener ni el más mínimo intercambio verbal con un compañero que está a menos de medio metro tuyo. ¡Pero si hasta yo me moría por hablar, yo, que fingía que miraba el reloj cada vez que me cruzaba con un conocido en la calle! Ahora era yo el que ansiaba contacto humano, el que buscaba cualquier excusa para hablar sobre lo que fuese, el tipo simpático y extrovertido. La frialdad escandinava, de manido tópico, se convertía en fría realidad. Bueno, a lo mejor exagero, la verdad es que además de introvertido siempre he sido un tío bastante exagerado.

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